Enviar un aparato al servicio técnico: albarán, presupuesto y recordatorios
Actualizada el 27 de octubre de 2026 · 2 min de lectura
No todo se repara en tu mostrador: placas base, pantallas de marca, aparatos en garantía. Estos salen a un centro externo y dejan de estar bajo tu control durante días o semanas. Con unas pocas reglas no pierdes ni el aparato ni al cliente.
1. Cuándo conviene enviarlo fuera
- La avería exige equipos o piezas que no tienes (placas base, microsoldadura).
- El aparato está en garantía del fabricante: lo repara el centro autorizado.
- Hacerlo tú costaría más que el centro, margen incluido.
2. El albarán de envío
Cada envío necesita un albarán con un número propio y correlativo: qué sale, cuántas piezas, a quién y cuándo. Anota marca, modelo, número de serie o IMEI, la avería y los accesorios incluidos. Una copia se queda con el aparato y otra contigo.
Fotografía el aparato antes de embalarlo: si vuelve dañado, tienes la prueba de cómo estaba.
3. El presupuesto del centro y tu margen
A menudo el centro responde con un presupuesto antes de reparar. Ese precio es un coste para ti: al cliente le ofreces su precio, con tu margen, y solo cuando el cliente aprueba das el visto bueno al centro. Así no adelantas trabajos que luego el cliente rechaza.
4. Seguir las fases
- Enviado, con la mensajería y el número de seguimiento.
- Recibido por el centro, con su número de expediente.
- Presupuesto del centro (y tu respuesta).
- En reparación, con la fecha de devolución prevista.
- Reenviado y de vuelta en la tienda: revisa el aparato otra vez antes de avisar al cliente.
5. Cuando se retrasa: recordarlo bien
No esperes a que pregunte el cliente. En la fecha de devolución prevista escribe al centro: modelo, fecha de envío, número de albarán, días de retraso, y pregunta cómo va y cuándo estará listo. Si te contestan por teléfono, anota enseguida lo que dijeron y la nueva fecha: en dos semanas no lo recordarás.
6. Qué decir al cliente
El cliente quiere saber dos cosas: cómo va y cuándo lo recupera. Dale una fecha honesta (la del centro más unos días) y avísale si cambia. No hace falta contarle cada paso interno.
Un programa como Fixverso reúne el envío, el albarán, las fases, los recordatorios ya redactados y el registro de contactos, y te deja decidir qué ve el cliente en su página.