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Cómo gestionar las reparaciones en tu tienda: móviles, ordenadores, consolas y electrodomésticos

Actualizada el 9 de octubre de 2026 · 3 min de lectura

Repares móviles, portátiles, consolas, cafeteras o bicicletas eléctricas, cada reparación sigue los mismos pasos. Cuando esos pasos están claros y son siempre iguales, el banco deja de llenarse de equipos olvidados y los clientes dejan de llamar para preguntar cómo va.

1. Recepción: todo lo que necesitas, en un minuto

En la recepción se evitan las discusiones futuras. Registra al cliente con al menos un contacto, el equipo con marca, modelo y número de serie o IMEI, la avería con las palabras del cliente y el estado estético: arañazos, golpes, piezas que faltan.

Anota los accesorios que te dejan (cable, funda, cargador, cesta) y, en móviles y ordenadores, cómo se desbloquea o si el cliente prefiere no dejar el código. Haz firmar las condiciones de reparación y entrega un resguardo con un número único: es la referencia que usaréis los dos.

2. Diagnóstico y presupuesto

Antes de reparar, revisa y apunta la avería que has encontrado de verdad: no siempre coincide con lo que cuenta el cliente. El presupuesto debe decir qué sustituyes, cuánto cuesta cada línea, cuánto tardas y hasta cuándo vale el precio.

Si el precio se acordó en la recepción (una batería, una limpieza, una descalcificación) puedes pasar directamente a la reparación. Para todo lo demás, espera la aprobación.

3. Enviar el presupuesto y obtener respuesta

Los clientes responden antes cuando el presupuesto les llega al móvil con un enlace para aprobarlo o rechazarlo. Para quien no usa WhatsApp ni correo, una llamada vale: lo importante es registrar la respuesta, con la fecha y cómo se dio (en el mostrador, por teléfono, online).

Vigila los presupuestos sin respuesta: a los dos días un recordatorio amable compensa. Un equipo esperando respuesta es una balda ocupada y un cliente que se olvida.

4. Reparación, repuestos y plazos

  • Marca cuándo empiezas y cuándo esperas repuestos, para saber siempre qué está parado y por qué.
  • Descuenta del almacén los repuestos usados: saber qué has montado importa para la garantía y para volver a pedir a tiempo.
  • Si el equipo va a un servicio técnico externo, registra a cuál, con qué documento y cuándo debe volver.
  • Respeta la fecha que prometiste al cliente, o avísale antes de que pase.

5. Avisar al cliente y entregar

Cuando el trabajo está terminado (reparado, no reparable o presupuesto rechazado), avisa enseguida al cliente con horario, dirección e importe a pagar. En la entrega registra el cobro, entrega un documento con el trabajo realizado y la garantía de la reparación, y cierra la ficha.

Los equipos que nadie recoge te cuestan dinero: decide cuántos días de custodia gratuita ofreces y envía un recordatorio antes de que se acaben.

El secreto: ver el trabajo de hoy de un vistazo

Un taller organizado se reconoce por una cosa: en todo momento sabes cuántos presupuestos tienes que hacer, cuántas respuestas esperas, qué tienes que reparar y qué espera ser recogido. Uses una libreta, una hoja de cálculo o un programa para tiendas de reparación, organiza el trabajo alrededor de estos cuatro pasos.