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Garantía de una reparación: cuánto darla y cómo escribirla en el resguardo

Actualizada el 20 de octubre de 2026 · 2 min de lectura

Cuando un cliente vuelve diciendo que el móvil se ha parado otra vez, la garantía que escribiste decide qué pasa. Si es clara, el caso se cierra en cinco minutos; si es vaga, acaba en discusión. Así se plantea de forma sencilla y honesta.

1. Dos garantías distintas

La que da el fabricante o el vendedor sobre el equipo (la garantía legal o comercial) es una cosa; la que das tú sobre el trabajo de reparación es otra. No las mezcles en el resguardo: escribe siempre que tu garantía se refiere al trabajo que hiciste.

Las normas sobre la garantía legal de los productos y cómo se aplican a las reparaciones cambian de un país a otro: pregunta a tu asesor o gestor qué vale en tu caso.

2. Cuánto darla

No hay una duración correcta para todos. Muchos talleres dan de tres a doce meses sobre la pieza y la mano de obra, con plazos más cortos para repuestos de baja calidad. Elige un plazo que puedas cumplir y úsalo siempre: una garantía más larga que la de la competencia también vende.

3. Qué cubre y qué no

  • Cubre: la pieza cambiada y el trabajo hecho, si falla en el periodo sin culpa del cliente.
  • No cubre: daños nuevos (caídas, líquidos, golpes), averías en piezas que no tocaste, intervenciones de otros después de ti.
  • Si al recibirlo el equipo ya tenía otros defectos, anótalos en el resguardo para que no se confundan con culpa tuya.

4. Cómo escribirla en el resguardo

Basta una frase: duración, qué cubre y qué no, y la fecha de inicio, por ejemplo «Garantía de 12 meses sobre la pieza sustituida y la mano de obra, desde la entrega; no cubre daños por caída o líquidos». Que la firme junto con el resto de condiciones y entrega copia al cliente.

Escribe la fecha de vencimiento en el resguardo de entrega: el cliente la ve y tú no tienes que contar de memoria.

5. Cuando el cliente vuelve

  • Comprueba enseguida la fecha y el resguardo original.
  • Mira el equipo con el cliente: las señales de caída o líquidos se ven; señálalas con calma.
  • Si la avería está cubierta, repárala sin coste y sin discutir: un cliente bien tratado lo cuenta.
  • Si no está cubierta, explica el motivo y haz un nuevo presupuesto.

Tener las fechas a mano

Lo difícil es encontrar la ficha y calcular el vencimiento. Un programa para talleres de reparación como Fixverso escribe el vencimiento de la garantía en el resguardo de entrega y, al recibir un equipo, te dice si la reparación anterior sigue en garantía.