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Lista de precios de reparaciones: cómo hacerla y cuánto cobrar

Actualizada el 20 de octubre de 2026 · 2 min de lectura

Sin lista de precios cada presupuesto es una negociación, y dos clientes con la misma avería pagan cifras distintas. Una lista sencilla ahorra tiempo, evita discusiones y te dice si ganas dinero. No hace falta que sea larga: bastan las reparaciones que haces cada semana.

1. Parte de lo que te cuesta hacerlo

Para cada trabajo suma el repuesto, el tiempo que dedicas y una parte de los gastos fijos (alquiler, herramientas, luz). El precio de un competidor es una referencia, no tu coste: si tu repuesto cuesta más o tardas el doble, copiarlo te hace trabajar a pérdidas.

Tu tiempo vale. Si cambiar una pantalla lleva cuarenta minutos, ese tiempo entra en el precio aunque la pieza sea barata.

2. Qué conceptos incluir

  • Las reparaciones más frecuentes de cada tipo de equipo: pantalla, batería, conector de carga, placa base, limpieza, restauración de software.
  • Una línea para el diagnóstico, aunque sea gratis, para que el cliente sepa si está incluido.
  • Un precio para «otro trabajo» a acordar tras la revisión.
  • Equipos distintos de los móviles si los reparas: ordenadores, consolas y electrodomésticos tienen tiempos y costes diferentes.

3. Precios «desde» y tramos

Muchos modelos cuestan distinto por la misma avería. En lugar de un precio por modelo, usa tramos (por ejemplo gama baja, media y alta) o escribe «desde» y el precio mínimo, confirmando la cifra exacta en el presupuesto.

Evita prometer un precio fijo antes de ver el equipo: la avería real puede ser distinta de la contada.

4. El diagnóstico: gratis, de pago o descontado

Elige una regla y escríbela en el resguardo. Muchos talleres no cobran el diagnóstico si el cliente acepta la reparación y cobran una cantidad modesta si rechaza el presupuesto. Sea cual sea tu regla, aplícala a todos.

5. Mantenla al día

  • Revisa los precios cuando cambie el coste de los repuestos: cada tres meses es un buen ritmo.
  • Mira qué trabajos vendes más: en ellos el precio importa más.
  • Anota cuánto hace que no cambias un concepto: un precio parado un año probablemente está viejo.

Una lista que se usa de verdad

Una lista solo sirve si la tienes a mano al escribir el presupuesto. Un programa para talleres de reparación como Fixverso parte de una lista ya preparada con los trabajos típicos de cada tipo de equipo: la ajustas a tus precios y, al hacer un presupuesto, eliges el concepto y el importe se rellena solo.