Presupuesto de reparación: qué escribir y cómo conseguir que el cliente lo apruebe
Actualizada el 15 de octubre de 2026 · 2 min de lectura
Un buen presupuesto de reparación sirve para dos cosas: que el cliente entienda qué paga y que tú te protejas de reclamaciones cuando el trabajo está hecho. No hace falta que sea largo, pero siempre debe decir lo mismo y en el mismo orden.
1. Primero la avería, después el precio
El presupuesto parte del diagnóstico: escribe la avería que has encontrado con palabras sencillas, por ejemplo pantalla rota y táctil que no responde en la parte baja. El cliente debe reconocer su problema antes de leer una cifra.
Si el diagnóstico no es seguro, dilo: indica la avería más probable y qué pasa si aparece otra cosa. Una frase sincera ahora vale más que una llamada incómoda después.
2. Qué debe incluir
- Cliente y equipo (marca, modelo, número de serie o IMEI) y el número del resguardo de recepción.
- Cada intervención o repuesto en una línea, con su precio, y el total final.
- Si los precios llevan IVA o no: para particulares conviene mostrar el total que pagarán de verdad.
- Plazo estimado de entrega, en días laborables.
- Hasta cuándo es válido el presupuesto, porque el precio de los repuestos cambia.
- Cuánto cuesta solo el diagnóstico si el cliente rechaza, en caso de cobrarlo.
3. Precios coherentes: empieza por una tarifa
Si cada presupuesto se escribe desde cero, los precios cambian de un cliente a otro y de un día a otro. Ten una tarifa con las reparaciones más frecuentes (cambio de pantalla, batería, conector de carga, limpieza) y elige las líneas de ahí, ajustando solo los casos especiales.
Así el presupuesto se escribe en un minuto y dos clientes con el mismo problema reciben la misma cifra.
4. Conseguir la aprobación sin jugar al teléfono
Los clientes responden antes si el presupuesto les llega al móvil con un enlace para aprobarlo o rechazarlo. Un mensaje corto de WhatsApp con importe, plazo y enlace vale más que tres llamadas sin respuesta.
Si el cliente prefiere llamar, no hay problema: registra igualmente fecha, hora y cómo respondió. Sin una respuesta registrada, no empieces trabajos de pago.
5. Qué hacer si no contesta o dice que no
- A los dos días envía un recordatorio amable, una línea basta.
- Si lo rechaza, regístralo y prepara el equipo para devolverlo como llegó, montado.
- Si quiere pensárselo, anota cuánto tiempo guardas el equipo y la fecha en que se considera listo para recoger.
- Si el coste real supera lo aprobado, para y envía un nuevo presupuesto: nada de sorpresas a la hora de pagar.
Todo en un mismo sitio
Un presupuesto solo vale si lo puedes encontrar: unido a la ficha del equipo, con fecha, importe y respuesta del cliente. Un programa para tiendas de reparación como Fixverso lo hace solo: eliges las líneas de la tarifa, envías el enlace y ves al instante si lo aprobó o lo rechazó. Si trabajas con papel y teléfono, el principio es el mismo: un presupuesto, una respuesta por escrito, una ficha.